20201012
20201006
[Arthur Farndell, 'When Philosophers Rule']
Simbolismo del mito de la caverna. «Cuando Platón presenta la imagen de la caverna, las cadenas, la luz y las sombras, se ha de entender que la caverna representa el mundo visible comparado con el mundo invisible; las cadenas simbolizan el cuerpo humano, o más bien las perturbaciones que atan la mente al cuerpo; y las sombras son todas las cosas percibidas por los sentidos, porque tales cosas son sombras de las cosas reales, las Ideas».
«Cuando dice que el alma no puede descender rápidamente del mundo invisible al mundo visible, ni elevarse otra vez sin sufrir dolor, esto, según la tradición Platónica, se puede entender de dos maneras. Primero, en esta vida, cuando se realiza el movimiento que va desde la búsqueda usual de lo que es humano a la búsqueda elevada de lo que es divino, y también cuando se realiza el movimiento inverso [en los dos casos se experimenta dolor]. Y segundo, cuando el movimiento tiene lugar entre esta vida y la vida siguiente, esto es, cuando el alma, aún impura, se traslada desde la sombra del cuerpo a la luz divina, se ve deslumbrada y atormentada; y cuando el alma desciende desde la luz divina a un cuerpo compuesto de elementos, se ve cegada y perturbada durante mucho tiempo».
20201002
Sócrates : ¿Y cuando se trata de la adquisición de conocimiento? ¿El cuerpo se convierte o no en un obstáculo cuando, en el curso de una investigación, se le invita a asociarse a ella? Quiero decir más o menos esto : ¿la vista, el oído, aportan alguna verdad a los hombres? ¿O no sucede, tal como los poetas no dejan de repetirnos, que no oímos nada, no vemos nada con exactitud? Pero si de entre las percepciones corporales, estas dos no son exactas ni claras, no hablemos ya de las demás. Pues todas las demás son, imagino yo, más imperfectas que estas. ¿No lo crees así?
20200920
Sócrates : Veamos. entonces, estimado, si crees que puedes estar de acuerdo con mis opiniones, pues a partir de ellas sabremos más sobre lo que queda por examinar. ¿Te parece propio de un hombre que es filósofo tomar en serio los placeres - si se los ha de llamar placeres - de la comida y la bebida? * Simmias : No, ciertamente. * Sócrates : ¿Y los placeres carnales? * Simmias : Tampoco. * Sócrates : ¿Y todos los demás cuidados que afectan al cuerpo? ¿Crees que un hombre de esta clase les concede alguna importancia? ¿A adquirir, por ejemplo, vestidos y calzado elegantes, o accesorios para el adorno del cuerpo, crees que concede a esto alguna importancia? ¿O, por el contrario, ninguna, al menos en la medida en que no esté obligado a servirse de ello? * Simmias : Por mi parte creo que no les da ninguna importancia, en todo caso aquel que es verdaderamente filósofo. * Sócrates : ¿Tu opinión, entonces, es que, en general, la preocupación de un hombre de esta clase no es cuidar del cuerpo, sino alejarse de él todo lo que pueda, y volverse hacia el alma? * Simmias : A mi modo de ver, sí.
20200918
Sócrates : Hablemos, pues, entre nosotros, y dejemos de lado a toda esa gente. La muerte, ¿pensamos que es alguna cosa? [i. e. si es una cosa, ha de poder ser definida]. * Simmias : Sí, con toda seguridad. * Sócrates : ¿Puede ser que la muerte no sea nada más que la separación del cuerpo y el alma? ¿Es esto estar muerto? ¿el cuerpo separado del alma viene a no ser más que él mismo en sí mismo, mientras que el alma separada del cuerpo es ella misma en sí misma? ¿Es posible que la muerte sea algo más que esto? * Simmias : No, es esto mismo.
20200915
Simmias : Aunque no tenía ganas precisamente de reírme, ahora, Sócrates, has conseguido hacerme reír. Pienso, en efecto, que si la gente común te oyera, la mayoría pensaría que la tuya es una buena manera de hablar sobre los que se dedican a filosofar. Estarían de acuerdo, sin ninguna sombra de duda, en que los que filosofan reclaman la muerte, y añadirían, por su parte, que son plenamente conscientes de que esta es exactamente la clase de suerte que los filósofos merecen. Sócrates : Y dirían la verdad, Simmias, excepto en este punto: cuando dicen que son plenamente conscientes. Porque, en qué sentido reclaman la muerte aquellos que son verdaderamente filósofos, en qué sentido merecen la muerte, y qué muerte, de esto no son de ningún modo conscientes. En consecuencia, hablemos entre nosotros, y dejemos de lado a toda esa gente.
20200912
A. Época de juventud
- Hippias mayor
- Hippias menor
- Ion
- Laques
- Cármides
- Protágoras
- Eutifrón
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- Menón
- Apología
- Critón
- Eutidemo
- Lisis
- Menexeno
- Crátilo
- Fedón
- Symposium
- República
- Fedro
- Teeteo
- Parménides
- Sofista
- Político
- Timeo
- Critias
- Filebo
- Leyes
(Luc Brisson, Platon - Oeuvres Complètes)
