Polo: Pienso que el hombre que es condenado y muere injustamente es desgraciado y digno de compasión. * Sócrates: Menos digno de compasión que el que lo mata, Polo, y menos desgraciado que el que muere justamente. * Polo: ¿Qué quieres decir, Sócrates? * Sócrates: Solo una cosa. Que el peor mal es la injusticia. * Polo: ¿Por qué el peor mal? ¿Sufrir la injusticia no es peor? * Sócrates: No, ciertamente. * Polo: ¿Entonces tú preferirías ser víctima de una injustica antes que cometerla? * Sócrates: A decir verdad, no preferiría ni lo uno ni lo otro, pero si fuera necesario sufrir la injusticia o cometerla, yo elegiría sufrirla antes que cometerla.
20201214
Ahora queda por examinar al hombre tiránico en sí mismo, cómo se desarrolla a partir del hombre democrático y examinar, una vez constituído, cuál es su naturaleza y cuál es su modo de vida, si es un hombre desgraciado o bienaventurado.
20201211
¿No podríamos sostener, hombre feliz, que la distinción entre cosas virtuosas, o hermosas, y cosas vergonzosas, o feas, se ha elaborado sobre la siguiente base? ¿Que las cosas virtuosas se fundan en el hecho de que la parte bestial de nuestra naturaleza está bajo el control de la parte humana, o todavía mejor, de la parte divina, mientras que las cosas vergonzosas se dan al convertir la parte pacífica en esclava de la parte animal?
20201210
Cum audivissem aliquando ex libro legentem quendam, menten omnia ordine disponere omniumque causam esse, hoc utique causae genere magnopere sum delectatus, existimans quodam modo consentaneum mentem esse omnium causam. Es decir: Cuando un día oí a alguien, leyendo de un libro, diciendo que la mente disponía todas las cosas en orden y era la causa de todas las cosas, me sentí contento en extremo con esta clase de causa, porque me parecía, de algún modo, que era apropiado y estaba bien que la mente fuera la causa de todo.
20201120
[Sócrates]: Quamdiu corpus habemus animusque noster tanto malo erit admixtus, numquam id, quod desideramus, satis bene assequemur; hanc autem esse veritatem dicimus. Mientras tengamos un cuerpo y nuestra mente esté mezclada con un mal tan grande, nunca alcanzaremos de manera satisfactoria lo que estamos buscando; y lo que buscamos, lo declaramos, es la verdad. * Impedimenta enim innumerabilia corpus praebet, propter necessariam eius alimoniam; praeterea morbi nobis incidentes, investigationem veritatis impediunt. El cuerpo da origen a dificultades incontables a causa de su necesario mantenimiento, y además, las enfermedades que nos sobrevienen obstaculizan nuestra investigación de la verdad. * Amoribus, cupiditatibus, timoribus, variisque imaginibus, multis denique nugis nos implet [corpus], ut verissime dicatur numquam nobis ab illo permitti, ut quidquam sapiamus [(Fic.) nihil pensi umquam ac veri nobis afferre]. Nos llena con amores, con deseos, con miedos, con toda clase de fantasías y, en fin, con muchísimas tonterías, de manera que se puede decir con toda verdad que nunca nos permite llegar a entender nada. * Nam bella, seditiones, pugnas nihil aliud quam corpus eisuque cupiditates praebent. Omnia enim bella pecuniarum gratia fiunt et pecunias quaerere cogimur corporis gratia, cultui eius inservientes; atque ita fit ut propter haec omnia a philosophiae studiis abstrahamur. El cuerpo con sus deseos, y no otra cosa, es el causante de las guerras, las revoluciones y los conflictos. Todas las guerras se hacen por dinero, y lo que nos empuja a buscar dinero es el amor al cuerpo, a cuyo servicio estamos sometidos. Y así sucede que toda estas cosas nos apartan del estudio de la filosofía.
20201115
Sócrates : "Hoc autem, O vir, iustum est cogitare, si animus est immortalis, eum cura indigere, non solum temporis huius, in quo vivere dicimus, verum etiam universi, et grave periculum nunc quidem putandum est, si quis neglexerit animum". * Es decir: Es justo considerar, amigos, que si el alma es inmortal, necesita ser cuidada, no solo durante este tiempo presente, en el que decimos vivir, sino en todo tiempo, y se ha de pensar que está en terrible peligro si alguien olvida el cuidado de su alma.
"Si enim mors totius dissolutio esset, nimium improbi lucrarentur, cum et a corpore liberarentur et a sua pravitate una cum animo; nunc autem, cum animum immortalem esse appareat, nulla supererit malorum declinatio, nulla salus, nisi ut optimus et prudentissimus fiat". * Es decir: Pues si la muerte fuese la disolución de todo, sería excesiva ganancia para los malos, que se verían liberados tanto de su cuerpo como de su maldad, a la vez que de su alma. Pero ahora, ya que es evidente que el alma es inmortal, no hay manera de escapar de lo malo, ninguna salvación, excepto hacerla lo mejor y lo más sabia posible.
"Cum migrat ad inferos animus, nihil aliud secum transfert praeter institutionem atque educationem, quae quidem, ei qui mortuus est, plurimum prodesse vel obesse dicuntur, statim in principio migrationis illuc". * Es decir: Cuando la mente viaja al otro mundo [Hades] no lleva nada consigo más que su educación y sus gustos¹, y estos o bien ayudan o bien perjudican en gran manera a la persona muerta, según se dice, desde el principio mismo de su migración allí.
20201012
20201006
[Arthur Farndell, 'When Philosophers Rule']
Simbolismo del mito de la caverna. «Cuando Platón presenta la imagen de la caverna, las cadenas, la luz y las sombras, se ha de entender que la caverna representa el mundo visible comparado con el mundo invisible; las cadenas simbolizan el cuerpo humano, o más bien las perturbaciones que atan la mente al cuerpo; y las sombras son todas las cosas percibidas por los sentidos, porque tales cosas son sombras de las cosas reales, las Ideas».
«Cuando dice que el alma no puede descender rápidamente del mundo invisible al mundo visible, ni elevarse otra vez sin sufrir dolor, esto, según la tradición Platónica, se puede entender de dos maneras. Primero, en esta vida, cuando se realiza el movimiento que va desde la búsqueda usual de lo que es humano a la búsqueda elevada de lo que es divino, y también cuando se realiza el movimiento inverso [en los dos casos se experimenta dolor]. Y segundo, cuando el movimiento tiene lugar entre esta vida y la vida siguiente, esto es, cuando el alma, aún impura, se traslada desde la sombra del cuerpo a la luz divina, se ve deslumbrada y atormentada; y cuando el alma desciende desde la luz divina a un cuerpo compuesto de elementos, se ve cegada y perturbada durante mucho tiempo».
20201002
Sócrates : ¿Y cuando se trata de la adquisición de conocimiento? ¿El cuerpo se convierte o no en un obstáculo cuando, en el curso de una investigación, se le invita a asociarse a ella? Quiero decir más o menos esto : ¿la vista, el oído, aportan alguna verdad a los hombres? ¿O no sucede, tal como los poetas no dejan de repetirnos, que no oímos nada, no vemos nada con exactitud? Pero si de entre las percepciones corporales, estas dos no son exactas ni claras, no hablemos ya de las demás. Pues todas las demás son, imagino yo, más imperfectas que estas. ¿No lo crees así?
20200920
Sócrates : Veamos. entonces, estimado, si crees que puedes estar de acuerdo con mis opiniones, pues a partir de ellas sabremos más sobre lo que queda por examinar. ¿Te parece propio de un hombre que es filósofo tomar en serio los placeres - si se los ha de llamar placeres - de la comida y la bebida? * Simmias : No, ciertamente. * Sócrates : ¿Y los placeres carnales? * Simmias : Tampoco. * Sócrates : ¿Y todos los demás cuidados que afectan al cuerpo? ¿Crees que un hombre de esta clase les concede alguna importancia? ¿A adquirir, por ejemplo, vestidos y calzado elegantes, o accesorios para el adorno del cuerpo, crees que concede a esto alguna importancia? ¿O, por el contrario, ninguna, al menos en la medida en que no esté obligado a servirse de ello? * Simmias : Por mi parte creo que no les da ninguna importancia, en todo caso aquel que es verdaderamente filósofo. * Sócrates : ¿Tu opinión, entonces, es que, en general, la preocupación de un hombre de esta clase no es cuidar del cuerpo, sino alejarse de él todo lo que pueda, y volverse hacia el alma? * Simmias : A mi modo de ver, sí.
20200918
Sócrates : Hablemos, pues, entre nosotros, y dejemos de lado a toda esa gente. La muerte, ¿pensamos que es alguna cosa? [i. e. si es una cosa, ha de poder ser definida]. * Simmias : Sí, con toda seguridad. * Sócrates : ¿Puede ser que la muerte no sea nada más que la separación del cuerpo y el alma? ¿Es esto estar muerto? ¿el cuerpo separado del alma viene a no ser más que él mismo en sí mismo, mientras que el alma separada del cuerpo es ella misma en sí misma? ¿Es posible que la muerte sea algo más que esto? * Simmias : No, es esto mismo.
20200915
Simmias : Aunque no tenía ganas precisamente de reírme, ahora, Sócrates, has conseguido hacerme reír. Pienso, en efecto, que si la gente común te oyera, la mayoría pensaría que la tuya es una buena manera de hablar sobre los que se dedican a filosofar. Estarían de acuerdo, sin ninguna sombra de duda, en que los que filosofan reclaman la muerte, y añadirían, por su parte, que son plenamente conscientes de que esta es exactamente la clase de suerte que los filósofos merecen. Sócrates : Y dirían la verdad, Simmias, excepto en este punto: cuando dicen que son plenamente conscientes. Porque, en qué sentido reclaman la muerte aquellos que son verdaderamente filósofos, en qué sentido merecen la muerte, y qué muerte, de esto no son de ningún modo conscientes. En consecuencia, hablemos entre nosotros, y dejemos de lado a toda esa gente.
20200912
A. Época de juventud
- Hippias mayor
- Hippias menor
- Ion
- Laques
- Cármides
- Protágoras
- Eutifrón
- Alcibíades
- Gorgias
- Menón
- Apología
- Critón
- Eutidemo
- Lisis
- Menexeno
- Crátilo
- Fedón
- Symposium
- República
- Fedro
- Teeteo
- Parménides
- Sofista
- Político
- Timeo
- Critias
- Filebo
- Leyes
(Luc Brisson, Platon - Oeuvres Complètes)
20200912
Sócrates: Me parece razonable pensar que el verdadero filósofo se siente lleno de confianza cuando está a punto de morir, y que espera obtener en el otro mundo los mayores bienes, una vez que haya dejado esta vida presente. Cómo puede justamente esto ser así, he aquí, Simias y Cebes, lo que voy a tratar de explicar. Porque esta es una cosa que los otros [que no son verdaderos filósofos] probablemente no van a entender: que todos los adeptos de la filosofía, los que se aplican a ella correctamente, no piensan nada más que en morir y en estar muertos.
[...] Por tanto, dejemos de lado a toda esa gente y hablemos entre nosotros.
20200906
Sócrates : En verdad, Simmias y Cebes, si no creyera que en el otro mundo me he de encontrar con otros dioses, sabios y buenos, y también con otros hombres, que murieron antes, mejores que los que dejo aquí, entonces sí debería sentir pesar ante la idea de mi muerte. Ya sabéis de la esperanza que tengo de juntarme allí con hombres buenos, pero esta esperanza, aunque existe, no la voy a defender hasta el final. En cambio, y también lo sabéis, si hay una esperanza que defenderé contra todo y contra todos, es la de encontrarme allí con dioses que son maestros perfectamente buenos. Y por esto no siento ningún pesar, como lo sentiría si fuera de otra manera. Porque tengo buena esperanza de que que para los muertos todavía queda algo, y algo - tal como, por otra parte, se dice desde hace mucho tiempo - mucho mejor para los buenos que para los malos.
20200823
Sócrates : Si Eros, como es efectivamente el caso, es un dios o es algo divino, no puede ser algo malo. Ahora bien, los dos discursos que se han pronunciado sobre él, lo han presentado como algo malo [...] Me toca, por tanto, amigo mío, purificarme y someterme a una expiación.
[...] Supongamos, para entendernos, que haya alguien de carácter noble y bondadoso, y que sea o haya sido el amante de otra persona con las mismas cualidades. Si nosotros declaramos que los que aman se dejan llevar por la agresividad por motivos frívolos, que son celosos de las personas a quienes aman y que las perjudican más que otra cosa, esa persona noble y bondadosa creerá, supongo, que nos referimos a gentes criadas entre marineros, que nunca han visto cómo es el amor digno de un hombre libre, y no estará, ni mucho menos, de acuerdo con nosotros en los reproches que hacemos al Amor. - Fedro : Por Zeus, es muy posible, Sócrates.
Sócrates : Pues bien, ahora siento vergüenza delante de ese hombre, y además tengo miedo del propio Eros. Deseo pronunciar un discurso que sea como agua potable, que me permita, por así decir, limpiarme la boca y quitar el sabor de sal que ha dejado en ella el discurso anterior.
20200816
Diotima : Esta es la vía recta que hay que seguir en el dominio de las cosas del amor, o por la que hay que dejarse conducir por otro : Se trata de elevarse siempre, como por medio de escalones, tomando como punto de partida las hermosuras de aquí abajo a fin de dirigirse hacia esa otra hermosura. Pasando de un solo cuerpo hermoso a dos, de dos cuerpos hermosos a todos los cuerpos hermosos, de los cuerpos hermosos a las hermosas ocupaciones, y de las ocupaciones a los hermosos conocimientos que son ciertos, después, de los hermosos conocimientos que son ciertos a este conocimiento que constituye el término, y que no es otro que la ciencia de la propia hermosura, con el fin de conocer finalmente la hermosura en sí misma.
Es en este punto de la vida, estimado Sócrates, continuó lo extranjera de Mantinea, más que en cualquier otro, donde se sitúa el momento en que, para el ser humano, la vida merece la pena ser vivida, porque contempla la hermosura en sí misma.
20200815
Diotima : Ahora procura prestarme toda la atención de la que seas capaz. Quien ha sido guiado hasta este punto siguiendo las instrucciones relativas a Eros, que ha contemplado las cosas hermosas en su sucesión y en su orden correcto, puesto que ha llegado ahora al término supremo de los misterios del amor, percibirá de repente algo maravillosamente hermoso, justamente aquello, Sócrates, que era el objetivo de todos sus esfuerzos anteriores; una realidad, en primer lugar, que no está sometida al cambio, que no nace ni muere, que no aumenta ni disminuye; una realidad, por lo demás, que no es hermosa por un lado y fea por otro, hermosa un momento y fea en otro, hermosa bajo cierta perspectiva y fea bajo otra perspectiva, hermosa aquí y fea en otra parte, hermosa para algunos y fea para otros. [...] No. Se le aparecerá en ella misma y por ella misma, perpetuamente unida a ella misma en la unicidad de su aspecto, mientras que todas las demás cosas que son hermosas participan de esta hermosura de tal manera que ni su nacimiento ni su muerte la hacen mayor ni la disminuyen en nada, ni producen ningún efecto en ella.



