Epicteto I, 15

Cuando alguien preguntó a Epicteto cómo podía hacer que su hermano dejara de enfadarse con él, contestó : “La Filosofía no pretende asegurar para el hombre ninguna posesión externa. Si no, sería emprender algo que queda fuera de su materia apropiada. Porque tal como la madera es el material del carpintero y el bronce el del escultor, así la vida de cada hombre es la materia del arte de vivir”. -“Entonces, ¿qué hay de la vida de mi hermano?” -“También esa es la materia de su propio arte de vivir. Pero con respecto a tu arte de vivir, la vida de tu hermano cae dentro de la categoría de las cosas externas, como las posesiones, la salud o la buena reputación. La Filosofía no promete ninguna de estas cosas, sino más bien, ‘En toda circunstancia guardaré el principio gobernante en un estado de acuerdo con la naturaleza.’ -“¿El principio gobernante de quién?” -"De aquél en quien yo soy." - “¿Cómo, entonces, voy a impedir que mi hermano se enfade conmigo?” -“Tráelo aquí y se lo diré a él, pero no tengo nada que decirte a tí sobre el tema de su enfado”. (Epicteto, Discursos I.15)

De brevitate vitae xx, 5

Mientras son robados y roban (dum rapiuntur et rapiunt), mientras el uno destruye la paz del otro (dum alter alterius quietem rumpit), mientras se hacen desgraciados mutuamente (dum mutuo miseri sunt), la vida pasa sin fruto (vita est sine fructu), sin verdadero placer (sine voluptate), sin ningún progreso mental (sine ullo profectu animi). Nadie tiene la muerte a la vista (nemo in conspicuo habet mortem), nadie hay que no extienda sus esperanzas a lo lejos (nemo non procul spes intendit). - Séneca, De Brevitate Vitae xx, 5

Canción de Bernadette

«[...] Me he atrevido a cantar la canción de Bernadette a pesar de no ser Católico, sino Judío, y he sacado fuerzas para ello de un compromiso mío antiguo, inconsciente. Desde los días en que compuse mis primeros versos me prometí que siempre y en todas partes, en todo lo que escribiera, magnificaría el misterio divino y la santidad del hombre, sin importarme una época que se ha apartado con desprecio, rabia e indiferencia, de estos valores últimos de nuestro destino mortal.» (Franz Werfel)

María Antonieta, Stefan Zweig

Epicteto I, 3

Dos elementos se combinaron en nosotros al nacer: por una parte el cuerpo, que tenemos en común común con los animales, y por otra parte la inteligencia y la razón, que tenemos en común con los dioses. Debido a esto, algunos nos inclinamos más hacia la primera relación, que no está bendecida por la fortuna y es mortal, y sólo unos pocos se inclinan más hacia la que es divina y bendecida. (...) Por su afinidad con el cuerpo, aquellos que se inclinan más hacia él, unos se vuelven como lobos -desleales, traidores y dañinos-, y otros como leones. Pero la mayoría nos convertimos en zorros, que es como decir los granujas del reino animal. Porque, ¿qué es un hombre calumniador y malicioso sino un zorro, o algo incluso más granujiento y degradado? Pongamos atención, pues, y tengamos cuidado para que no nos convirtamos en una de esas abyectas criaturas. - (Epicteto, Discursos I, 3)

Ivan Turgenev

Romans et nouvelles complets (Bibliothèque de la Pléiade). - Me han gustado especialmente : Vol. I Petuchkov, Memorias de un cazador, Diario de un hombre superfluo, Aguas tranquilas (Remanso de paz), Jakob Passinkov, Rudine, Andrei Kolossov, Un duelista. - Vol. II Assya, Nido de nobles, Primer amor, Humo. - Vol. III Historia del teniente Iergunov, Aguas primaverales (Lluvia de primavera), El reloj.

Emilia Pardo Bazán

Novelas completas en seis tomos: Biblioteca Castro. - Mejores: Pascual López, Morriña, Memorias de un solterón, y Dulce dueño. Muy buenas: El Cisne de Vilamorta, Una cristiana, La prueba, Doña Milagros, La sirena negra. Buenas: Un viaje de novios, Los pazos de Ulloa, La madre naturaleza, Insolación, La piedra angular, La quimera.