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Loeb Classical Library
(edición bilingüe Latín-Inglés)
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Cuando alguien preguntó a Epicteto cómo podía hacer que su hermano dejara de enfadarse con él, contestó : “La Filosofía no pretende asegurar para el hombre ninguna posesión externa. Si no, sería emprender algo que queda fuera de su materia apropiada. Porque tal como la madera es el material del carpintero y el bronce el del escultor, así la vida de cada hombre es la materia del arte de vivir”. -“Entonces, ¿qué hay de la vida de mi hermano?” -“También esa es la materia de su propio arte de vivir. Pero con respecto a tu arte de vivir, la vida de tu hermano cae dentro de la categoría de las cosas externas, como las posesiones, la salud o la buena reputación. La Filosofía no promete ninguna de estas cosas, sino más bien, ‘En toda circunstancia guardaré el principio gobernante en un estado de acuerdo con la naturaleza.’ -“¿El principio gobernante de quién?” -"De aquél en quien yo soy." - “¿Cómo, entonces, voy a impedir que mi hermano se enfade conmigo?” -“Tráelo aquí y se lo diré a él, pero no tengo nada que decirte a tí sobre el tema de su enfado”. (Epicteto, Discursos I.15)
Dos elementos se combinaron en nosotros al nacer: por una parte el cuerpo, que tenemos en común común con los animales, y por otra parte la inteligencia y la razón, que tenemos en común con los dioses. Debido a esto, algunos nos inclinamos más hacia la primera relación, que no está bendecida por la fortuna y es mortal, y sólo unos pocos se inclinan más hacia la que es divina y bendecida. (...) Por su afinidad con el cuerpo, aquellos que se inclinan más hacia él, unos se vuelven como lobos -desleales, traidores y dañinos-, y otros como leones. Pero la mayoría nos convertimos en zorros, que es como decir los granujas del reino animal. Porque, ¿qué es un hombre calumniador y malicioso sino un zorro, o algo incluso más granujiento y degradado? Pongamos atención, pues, y tengamos cuidado para que no nos convirtamos en una de esas abyectas criaturas. - (Epicteto, Discursos I, 3)
Romans et nouvelles complets (Bibliothèque de la Pléiade). - Me han gustado especialmente : Vol. I Petuchkov, Memorias de un cazador, Diario de un hombre superfluo, Aguas tranquilas (Remanso de paz), Jakob Passinkov, Rudine, Andrei Kolossov, Un duelista. - Vol. II Assya, Nido de nobles, Primer amor, Humo. - Vol. III Historia del teniente Iergunov, Aguas primaverales (Lluvia de primavera), El reloj.
Novelas completas en seis tomos: Biblioteca Castro. - Mejores: Pascual López, Morriña, Memorias de un solterón, y Dulce dueño. Muy buenas: El Cisne de Vilamorta, Una cristiana, La prueba, Doña Milagros, La sirena negra. Buenas: Un viaje de novios, Los pazos de Ulloa, La madre naturaleza, Insolación, La piedra angular, La quimera.
Complete Works (Delphi Classics)
Trollope Society
Wikipedia
Bibliografía
Así empieza la 'Historia de Rasselas - Un romance filosófico', de Samuel Johnson.
"Ésta", dijo el poeta, "es la vida que a menudo ha sido alabada por su inocencia y tranquilidad. Pasemos, pues, el calor del día entre las tiendas de los pastores y sepamos si nuestra búsqueda de la mejor forma de vida no ha de terminar en la simplicidad pastoral." La propuesta agradó a todos; animaron a los pastores, por medio de pequeños regalos y preguntas familiares, a decir su opinión acerca de su estado y forma de vida. Eran tan toscos e ignorantes, tan incapaces de comparar lo bueno y lo malo de su profesión, tan confusos en sus explicaciones y descripciones, que muy poco pudieron averiguar de ellos. Pero era evidente que sus corazones estaban corroídos por el descontento; que se consideraban condenados a trabajar para los lujos de los ricos, y miraban con estúpida malevolencia a quienes por encima de ellos estabas situados.
La princesa declaró que nunca toleraría que esos salvajes envidiosos fuesen sus compañeros, y que no tenía ningún deseo de volver a ver por ahora más especímenes de la rústica felicidad. No obstante, no podía creer que todas las noticias sobre placeres primigenios fuesen sólo fábulas, y dudaba que hubiera nada en la vida que pudiera preferirse con justicia a la plácida satisfacción de los campos y los bosques. - (Samuel Johnson, Historia de Rasselas, Príncipe de Abisinia - Una novela filosófica.)
(Vieille romance russe).
De las primeras páginas de Aguas Primaverales, de Ivan Turgueniev: «Pendant l’été de 1840, Sanine, qui venait d’atteindre sa vingt-deuxième année, se trouvait à Francfort, revenant d’Italie, pour retourner en Russie. Il ne possédait pas une grande fortune, mais il était indépendant et presque sans famille. À la mort d’un parent éloigné, il avait hérité de quelques milliers de roubles, et il se décida à les dépenser à l’étranger, avant de devenir un fonctionnaire, avant de s’atteler définitivement à ce service de l’État, sans lequel l’existence ne lui semblait pas possible. Sanine exécuta si ponctuellement ce plan, que le jour où il arriva à Francfort, il ne lui restait que juste assez d’argent pour rentrer à Saint-Pétersbourg. À cette époque, il y avait encore peu de chemins de fer; les touristes voyageaient en diligence. Sanine prit son billet pour le Beiwagen, mais la voiture ne partait qu’à quatre heures du soir. Il avait donc beaucoup de temps à perdre».